Cubaencuentro
Álida Viso y Yusnaimi Jorge, esposas de los presos políticos Ricardo González Alfonso y Darsi Ferrer, respectivamente, denunciaron este martes las ‘condiciones infrahumanas’ que sufren sus familiares en la cárcel.

Asimismo, Isel de las Mercedes Acosta, esposa del preso político Blas Giraldo Reyes, pidió ayuda a la comunidad internacional para conseguir la excarcelación de su cónyuge, enfermo.

‘Ricardo, habita una celda de 1,80 de ancho por 3,00 metros de largo (se incluye el baño). La humedad es extrema, con tres paredes tapiadas (sin ventana), sólo la puerta (barrotes), donde no circula el aire. El techo en su totalidad se filtra y le mantiene un nylon para evitar mojarse. A pesar de vivir en condiciones infrahumanas, y de solicitar insistentemente un ventilador, la Seguridad del Estado se niega, el calor y la humedad son extremas’, dijo Viso en una nota.

González Alfonso, de 59 años, escritor y periodista independiente, cumple 20 años de prisión en el Combinado del Este, en La Habana. Es uno de los 75 disidentes encarcelados en la primavera de 2003.

‘Se mantiene todo el año con gripe, tiene bajo el nivel de audición de un oído y que constantemente le supura’, además ‘de otras enfermedades que le aquejan. Lo han intervenido quirúrgicamente en cuatro ocasiones’, afirmó su esposa.

Viso pidió a ‘organizaciones periodísticas y de derechos humanos’ aumentar de forma ‘urgente’ la campaña internacional por la liberación de González Alfonso ‘y de los demás prisioneros de conciencia que languidecen y permanecen en condiciones infrahumanas y degradantes en las prisiones cubanas’.

Por su parte, Yusnaimi Jorge, dijo en la prisión de Valle Grande, donde está encarcelado el médico Darsi Ferrer, el trato es ‘cruel y degradante’. La diversión de la mayoría de los guardias ‘es humillar a los reclusos’, afirmó.

‘Todas las compañías están súper pobladas, con un alto índice de hacinamiento, hay presos que duermen en el suelo en medio de los pasillos. La ventilación del lugar es escasa y el calor insoportable, para más crueldad la dirección del penal les prohíbe que tengan ventiladores’, dijo Jorge en una nota, citando a su esposo.

‘El suministro de agua es por unos pocos minutos, dos o tres veces al día, la que además está contaminada y provoca frecuentes enfermedades. La alimentación no cumple con los requisitos básicos que requieren las personas, la cantidad es poca, su elaboración es pésima y sin higiene. Por las compañías pululan los vectores de enfermedades, como las ratas y mosquitos. Los presos tienen que hacer sus necesidades fisiológicas en letrinas tipo turco, antihigiénicos y sin privacidad’, añadió.

Jorge afirmo que, según Ferrer, ‘una de las mayores injusticias es la cantidad de personas (…) cuya salud resulta incompatible con el régimen carcelario, los hay inválidos, enfermos psiquiátricos y con muchas otras limitaciones y discapacidades’.

‘A los reclusos no se les garantiza un adecuado tratamiento médico, hay enfermos que se agravan y mueren sin que los lleven al puesto médico o recibir el tratamiento que necesitan. Los doctores sólo tienen posibilidad de tomar la presión arterial y realizar electrocardiogramas, ni siquiera cuentan con pruebas diagnóstico como parcial de orina, glicemia, hemoglobina, entre otros análisis complementarios que son indispensables para evaluar a los enfermos. Los casos con alguna patología infecciosa son aislados en los calabozos de castigo penal’, denunció.

Jorge recordó que Ferrer convive en prisión ‘con delincuentes comunes y personas peligrosas’.

‘No descarto que la Seguridad del Estado tenga planeado atentar contra su vida’, dijo. ‘Si algo le ocurre a mi esposo responsabilizo al gobierno cubano, por ello y de antemano garantizo que también tendrán que matar a nuestro pequeño hijo y a mí. Darsi no está solo, cuenta con una familia que no permitirá que atenten impunemente contra su integridad física’, agregó.

Ferrer, de 39 años, fue arrestado el 21 de julio bajo cargos de presunta compra ilegal de materiales de construcción para reparar su vivienda. En un registro en su casa, la policía rompió la puerta y ventanas, requisó dos sacos de cemento y algunas planchuelas metálicas.

El médico, que dirige el opositor Centro de Salud y de Derechos Humanos Juan Bruno Zayas, realiza constantes denuncias sobre la situación del sistema sanitario en la Isla.

Además de Viso y Jorge, Isel de las Mercedes Acosta, esposa del preso político Blas Giraldo Reyes, denunció también la situación de su cónyuge en prisión, informó el sitio en internet Payo Libre.

Según Acosta, los médicos diagnosticaron a Reyes, de 54 años, una polineuropatía avanzada. El neurólogo que lo atiende ha recomendado su excarcelación y que sea sometido ‘a cuidados que el sistema penitenciario cubano no provee’, dijo la mujer.

La polineuropatía es una inflamación e irritación de los nervios, que conduce a la pérdida del movimiento o la sensibilidad.

Acosta hizo un llamado a la comunidad internacional para que interceda en su petición de libertad bajo licencia extrapenal para Reyes. La mujer hizo una solicitud al respecto a las autoridades cubanas el pasado mes de abril, pero aún no ha recibido respuesta.

Reyes, miembro del Movimiento Cristiano Liberación, cumple una sentencia de 25 años. Fue encarcelado durante la oleada represiva de 2003.

Enlaces: Solidaridad Española con Cuba

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Autor: Cubaencuentro