Matar la noche
Bajo las dictaduras hay otra manera de cerrar los ojos. Algunos sueños se acaban en un vaso de agua fría. En una puerta abierta, en un poco de aire, en una mesa limpia, en un trozo de pan. En una carta sin final, escrita a lápiz con una letra mala, arrodillada, que uno no puede comprender. Una hoja firmada en el borde con un nombre vacío.
Otros son pesadillas y tragedias marinas. Y aún sobra tiempo para pernoctar en ciudades … Leer Más
